> HISTORIA Y GEOGRAFIA NIVEL MEDIO: PERON, PRIMER GOBIERNO

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Prof. Federico Cantó

lunes, 7 de julio de 2014

PERON, PRIMER GOBIERNO

EL PRIMER GOBIERNO DE PERÓN (1946-1952)
Primer Plan Quinquenal: un nuevo modelo económico.

El modelo económico iniciado en 1.946 intentó dar respuesta a las demandas de los sectores que integraban el bloque social peronista: los trabajadores y sectores de pequeños y medianos empresarios.
El Primer Plan Quinquenal (1947-1951) era un programa con el que el Estado planificaba la economía, fijando los objetivos generales que se deseaban lograr al cabo de cinco años. Buscó aprovechar la crisis de posguerra: gran disponibilidad de divisas y altos precios de las materias primas en el mercado mundial. Se comienza con la nacionalización de los Servicios Públicos (gas, telefonía, flota mercante, etc.), destacándose la readquisición de los FFCC (resultaban poco redituables para Inglaterra y se aceptaron como cancelación de deudas por exportaciones que había contraído Gran Bretaña durante la Guerra Munidal.
La planificación económica del Estado procuró una mayor justicia social, a partir de mejorar las condiciones de vida de los trabajadores y alentar el desarrollo industrial reclamado por los empresarios. Este modelo industrialista se basó en el aumento del consumo interno, incentivado por las mejoras salariales otorgadas. En un discurso pronunciado en octubre de 1946 Perón presentó el Primer Plan Quinquenal y explicó los lineamientos principales de la política económica de su gobierno:
“Para aumentar nuestras conquistas sociales necesitamos aumentar la riqueza y aumentar el trabajo. Nuestro plan considera, en esta etapa, multiplicar nuestra riqueza y repartirla convenientemente; y con ello, las nuevas conquistas sociales han de salir de nuestro propio trabajo, sin perjudicar a nadie. A ello tiende nuestro plan quinquenal. Debemos producir el doble; multiplicarlo por cuatro mediante una buena industrialización, distribuir equitativamente la riqueza y aumentar el estándar de vida de nuestras poblaciones hambrientas, que son la mitad del país; cerrar ese ciclo con una conveniente distribución y comercialización de esa riqueza. Y cuando este ciclo se haya cerrado, no tendremos necesidad de mendigar mercados extranjeros porque tendremos el mercado dentro del país, y habremos solucionado con ello una de las cuestiones más importantes: la estabilidad social.”
Un año después, el 9 de julio de 1947, el gobierno peronista declaró, en Tucumán, la independencia económica. Ésta, junto a la justicia social y la soberanía política se convertirían en las tres banderas históricas del peronismo.

Industrialización, nacionalizaciones y política agraria

En la Argentina, a diferencia de lo ocurrido en algunos países europeos, no hubo una burguesía industrial poderosa, capaz de liderar un proceso de industrialización. Fue el Estado el responsable de producir la modificación de la estructura productiva, impulsando un rápido crecimiento industrial y nacionalizando importantes sectores de la economía. Entre 1946 y 1950 el Estado fue asumiendo un rol de empresario, haciéndose cargo de diversas tareas que anteriormente correspondían a iniciativas del sector privado. En 1946 se nacionalizaron el Banco Central y los depósitos bancarios, permitiéndole al Estado controlar la política financiera del país y orientarla a través del otorgamiento de créditos hacia una política de incentivo de la actividad industrial.
En su primer año de gobierno, el peronismo creó el IAPI —Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio—.  Este organismo ejerció un rol monopólico en la comercialización de productos agrícolas, principalmente trigo, comprando en el mercado interno y vendiendo en el internacional. De este modo el Estado pasó a controlar el manejo del comercio exterior.
El IAPI era quien fijaba los precios de las exportaciones agrícola- ganaderas, regulaba las importaciones y resguardaba la producción nacional. Con el funcionamiento de este organismo como agente de comercialización, el Estado obtuvo un importante caudal de recursos, que derivó en parte hacia la actividad industrial, y en parte hacia la inversión social. Esta transferencia de ingresos del sector agrario al industrial provocó una fuerte oposición de los sectores terratenientes y de las empresas privadas vinculadas al comercio exterior, como Bunge y Born y Dreyfus.
De este modo, protegida por la política económica, la actividad industrial —particularmente las pequeñas y medianas empresas productoras de bienes de consumo e intermedios de capital nacional—creció a un ritmo sostenido  a lo largo de toda la década del ’40. El número de establecimientos pasó de 846.111 a 1.169.000.

Política Social

La ampliación de derechos sociales a los trabajadores  fue uno de los aspectos más sobresalientes del peronismo. Estuvo acompañado por medidas que buscaron a una mayor centralización y control por parte del Estado. Las políticas sociales del peronismo, se concentraron en satisfacer las demandas de los grupos sindicalizados. 
Su esposa, Eva Duarte, Primera Dama argentina; actriz e hija ilegítima, fue el blanco de burla y desprecio de la Oligarquía. "Evita" se convirtió en el puente entre Perón y los sectores populares no sindicalizados, fue el símbolo del Estado de bienestar.
En 1950 se crea la Fundación Eva Perón, cuya finalidad era obtener una base de apoyo más amplia mediante la incorporación al sistema de sectores sociales que no estaban sindicalizados. Así, esta institución, a través de la “ayuda social”, funcionó como el nexo que permitía la incorporación de los elementos considerados más débiles de la sociedad.
El peronismo, desde sus orígenes, impulsó la movilización de las mujeres. El sufragio femenino, otorgado en 1947, consolidó su inclusión en las políticas del Estado. La participación política de las mujeres es legitimada del mismo modo que su ingreso al mundo del trabajo vía la defensa del hogar y de sus hijos. La igualdad política de hombres y mujeres, se complementó con la igualdad jurídica de los cónyuges y la patria potestad compartida que garantizó el artículo 37 de la Constitución de 1949. El texto fue directamente escrito por Eva Perón.  La  muerte de Evita, víctima del cáncer, en 1952 fue un duro golpe para el Peronismo.
En 1949 se crea el Ministerio de Salud para llevar a cabo un programa sanitarista con el objetivo de crear de un sistema unificado de salud preventivo, curativo y de asistencia social de carácter universal. Se hicieron campañas para combatir enfermedades endémicas como el paludismo, la tuberculosis y la sífilis. La política sanitaria se extendió a  las escuelas al hacer obligatoria la vacunación de los estudiantes.
En el plano educativo, su meta fue educar a las clases obreras para transformarlas en mano de obra calificada; abre escuelas técnicas en todo el país (CONE) y funda la Universidad Tecnológica (nocturna, para que resultara accesible a los trabajadores). Por otro lado, no todas sus acciones fueron tan benévolas. Abolió la autonomía de las Universidades Nacionales decretando nuevos formas de elección de regentes y llevando a cabo un “vaciamiento” de las aulas (persecución de alumnos mediante organizaciones peronistas internas y cesanteos o renuncias de docentes con ideas antiperonistas).  Su accionar le valió un gran número de simpatizantes, así como también un gran número de opositores; la sociedad se dividía entre peronistas y antiperonistas.

Prácticas Políticas

La llegada del peronismo al gobierno significó el advenimiento de nuevos sectores sociales a la escena política. Las masas obreras se incorporaron plenamente a la vida política, porque al ejercicio del sufragio le agregaron otras formas de participación: por medio de sus organizaciones se convirtieron en un factor que influyó sobre las decisiones del gobierno. Además, el movimiento obrero obtuvo un conjunto de derechos sociales que no sólo mejoraron sus condiciones de vida sino que también le permitieron obtener su dignificación como trabajadores.
También pudieron participar por primera vez en la política nacional las mujeres El sistema político argentino de los años ‘40 adquirió los rasgos propios de una sociedad de masas. La participación política abarcó integralmente a todos los sectores de la sociedad y se realizó no sólo a través del voto popular sino también del desarrollo de organizaciones intermedias como los sindicatos, las unidades básicas y diversas asociaciones barriales y entidades vecinales. También las concentraciones públicas —las más importantes se realizaron en la Plaza de Mayo— se constituyeron en una nueva y frecuente forma de participación política directa de los sectores populares.
Las concentraciones populares en Plaza de Mayo, acompañadas por los discursos de Perón desde los balcones de la Casa de Gobierno, fueron acontecimientos políticos habituales durante los dos gobiernos peronistas. En estos actos, siempre fue destacada la presencia de los sindicatos encabezados por la Confederación General del Trabajo.  Una de las clásicas celebraciones peronistas eran las del 1° de mayo, el Día de los Trabajadores. La otra fecha en la que se realizaban concentraciones masivas de apoyo al gobierno era el 1 7 de octubre, consagrado por el Estado como el Día de la Lealtad.